El talento de Marruecos que idolatra a Neymar y suspira por el Barça no estará en el Mundial
Eliesse Ben Seghir ha recibido uno de los varapalos más duros de su corta carrera: quedarse fuera de la lista de Marruecos para el Mundial. A sus 21 años, el segundo fichaje más caro de la historia del Bayer Leverkusen y una de las grandes joyas del fútbol marroquí quedó descartado por Mohamed Ouahbi. Una decisión que constata que, por ahora, no está logrando explotar su enorme talento de manera regular.
Su ausencia duele especialmente porque Ben Seghir no es un jugador cualquiera. Nacido en Saint-Tropez en 2005, decidió representar a Marruecos a nivel internacional, el país de sus padres, y durante años ha sido considerado uno de los grandes talentos a seguir en el fútbol europeo.
La apuesta del Leverkusen, que pagó 32 millones de euros al Mónaco en los últimos días del pasado mercado veraniego, fue total por un jugador que, realmente, se está devaluando. Según 'Transfermarkt', su valor de mercado es de 20 millones de euros y, sin el escaparate mundialista, puede bajar aún más. fishroad-app.com
Mala experiencia en la Bundesliga
Se trata de un extremo izquierdo vistoso y creativo: le encanta regatear, es muy ágil y presenta un abanico de recursos técnicos de máximo nivel. Diestro y capaz de jugar en ambas bandas, su asignatura pendiente sigue siendo mejorar su aportación goleadora y dar un paso adelante en el plano táctico y defensivo. A veces, el talento puro no basta.
Formado en las categorías inferiores del Mónaco, Ben Seghir llegó al primer equipo muy temprano. Debutó con solo 17 años, en noviembre de 2022, en la Europa League y, a los pocos meses, ya se había presentado como uno de los grandes talentos del club. Durante la temporada 2024-25, con Adi Hütter en el banquillo, marcó 9 goles y repartió 4 asistencias en 46 partidos entre todas las competiciones.
Parecía que la Bundesliga podía ser solo un trampolín hacia la Premier League o hacia un club puntero en Europa, pero esta temporada ha pagado cara la falta de continuidad en un Bayer Leverkusen realmente inestable. Solo ha jugado 17 encuentros entre todas las competiciones, sin marcar ni un gol ni repartir ninguna asistencia.
Neymar y el Barça
Un Ben Seghir que nunca ha escondido su admiración por Neymar ni su simpatía por el Barça. En una entrevista con 'Onze Mondial', el atacante reconoció que creció viendo jugar al equipo azulgrana y que siempre se sintió atraído por su manera de entender el fútbol. No extraña, por tanto, que su nombre haya aparecido en algún momento en el radar del club catalán, que llegó a seguir de cerca su evolución durante su etapa en el Mónaco.
Uno de esos partidos que alimentó todavía más su posible llegada al club catalán fue el duelo de Champions League contra el Benfica, a finales de 2024. El Barça habría enviado ojeadores para observarlo en directo y Ben Seghir tardó apenas 12 minutos en dejar su firma con un gol. Incluso llegó a marcarle al Barça en el Trofeo Joan Gamper de la temporada 2024-25. Ahora, atraviesa un momento completamente distinto.
Un estatus que debe recuperar
Fuera del Mundial, Ben Seghir ha perdido su estatus en Marruecos, que priorizó a otros perfiles para el ataque como Brahim Díaz, Abde Ezzalzouli, Soufiane Rahimi, Ayoub El Kaabi, Chemsdine Talbi, Gessime Yassine y Ayoube Amaimouni.
Especialmente estos tres últimos, acostumbrados a jugar en banda, le han comido claramente la tostada. ¿Recuperará su mejor versión durante la campaña 2026-27? De momento, el Mundial lo seguirá desde casa.
El Real Madrid ya se plantea la destitución de Scariolo
Las aguas del Manzanares bajan muy turbias tras la histórica eliminación del Real Madrid a manos de La Laguna Tenerife con un sonoro 95-107 en el tercer partido de cuartos de final amenaza con derribar el ambicioso proyecto del baloncesto blanco.
De hecho, podría llevarse por delante a un Sergio Scariolo al que se le había confiado una plantilla de campanillas y muy amplia para pelear por todos los títulos, pero la realidad es que ya ha perdido los cuatro a los que optaba y cerrará el año en blanco.
La situación es muy complicada, con el club pendiente de las elecciones en las que el alicantino Enrique Riquelme desafiará el reinado de un Florentino Pérez que parte como claro favorito a estas elecciones exprés que nadie esperaba.
La 'venganza' de Juan Carlos Sánchez en junio de 2022 con Pablo Laso tras el infarto que sufrió el vitoriano, el nombramiento de su 'segundo' Chus Mateo y el despido del actual seleccionador español desembocaron en el fichaje de Scariolo el pasado verano por tres temporadas, hasta 2028. Y claro, ahora tocaría rehacer todo el proyecto y buscar un entrenador cuando ni se había planteado.
En cierto modo, es una situación similar a la que se vive en el Barça con Xavi Pascual. Joan Laporta intervino personalmente para convencer al de Gavà el pasado otoño y firmó también por tres temporadas. Tras colaborar con la dirección deportiva en los fichajes de cara al próximo curso, ahora se marcha y el próximo proyecto sigue sin entrenador.
Un tema que no juega a favor del italiano es su turbia relación con la afición, que ha parecido tener siempre una cuenta pendiente con él, en ocasiones con comportamientos difíciles de entender. La enorme pitada tras la eliminación supo a cuerno quemado al propio Florentino Pérez, que trataba de esconderse lo más posible en el palco ante el sopor de lo que veía en la séptima derrota liguera en los últimos ocho partidos.
Con las millonarias renovaciones de Walter Tavares y Mario Hezonja o fichajes de relumbrón como el de Trey Lyles o la vuelta de Usman Garuba, empezó perdiendo la final de la Supercopa ante el Valencia Basket (98-94) y cayó frente al Kosner Baskonia por 100-89 en la final de la Copa del Rey. Sin Garuba, Len ni Tavares, la Euroliga voló en la final ante Olympiacos (92-85).
Los fichajes a última hora del uzbeko nacionalizado turco Ömer Yurtseven y del maliense Mady Sissoko no han servido para mejorar unas prestaciones defensivas lamentables del Real Madrid ni la eliminación en los cuartos de final a manos de un cuadro lagunero lleno de jugadores veteranos, empezando por el 'genio' Marcelinho Huertas a sus 43 años. Y también queda señalado su 'segundo', un Luis Guil especialista en una defensa que ha desaparecido en las últimas semanas.
A Scariolo lo podría salvar la falta de alternativas válidas que ilusionen a la afición, pero la próxima temporada ya empezaría con un ambiente podrido y... miren lo que le sucedió el pasado otoño a Joan Peñarroya. Especular es gratis. Pablo Laso podría no seguir en el Anadolu Efes y Juan Carlos Sánchez dejó el Madrid el pasado verano, Zeljko Obradovic está libre, Ataman ha fracaso esta temporada con el Panathinaikos...
Domingo especial
Hoy es un domingo diferente en Málaga. Y no lo es por la visita del Papa a Madrid, ni por los actos organizados en torno a ella. Tampoco por las elecciones a la presidencia del Real Madrid, de las que se lleva hablando dos semanas con el foco puesto, como casi siempre, en lo menos importante: los fichajes. Ni siquiera porque en París se dispute la final de Roland Garros, esta vez sin ningún español sobre la pista.
Nada de eso explica los nervios de este domingo. La razón es mucho más sencilla y mucho más poderosa: hoy juega el Málaga.
A las 21.00 horas, el Málaga CF disputa en Las Palmas el primer partido del playoff de ascenso a Primera División. A Primera División. Solo decirlo ya pone los vellos de punta. Es pronto, sí. Primero hay que superar esta eliminatoria ante Las Palmas, que no será fácil. Y, si el equipo lo consigue, todavía quedaría otro cruce contra el vencedor del duelo entre Almería y Castellón. Mucha tela que cortar.
Pero este Málaga tiene dos ventajas. La primera, que juega muy bien al fútbol. La segunda, que muchos de sus futbolistas sienten de verdad la camiseta que esta noche van a defender. Son jugadores formados aquí, criados en el club, hechos futbolistas en el Málaga. Y eso se nota. Son buenos, muy buenos, pero parecen todavía mejores cuando juegan para el equipo de su vida.
Una ciudad pendiente del Málaga
Hoy muchos malaguistas se habrán levantado igual: con los nervios en el estómago y la camiseta blanquiazul puesta casi antes de desayunar. Las calles de Málaga se llenarán de aficionados con los colores del equipo. Y por la tarde, los bares estarán preparados para vivir una de esas noches que no se explican solo con fútbol.
A eso de las ocho se conocerá la alineación. Los once elegidos. Los once que saldrán al campo no solo a competir, sino a jugar. Porque este Málaga no está hecho para encerrarse ni para especular, aunque habrá momentos en los que también toque sufrir. Este equipo saldrá a tener la pelota, crear ocasiones y buscar el gol. Y si marca uno, irá a por otro.
La afición disfrutará viéndolo jugar, pero también sufrirá con él si hace falta. Porque esto va de estar juntos. De que los jugadores noten que en la grada de Las Palmas habrá cientos de malaguistas empujando. Y de que sientan que, en Málaga, miles más estarán pendientes de cada pase, de cada carrera y de cada balón dividido.
Una eliminatoria a 180 minutos
El partido de hoy es solo la primera parte de una eliminatoria de 180 minutos. El miércoles llegará la vuelta en La Rosaleda, y eso ya son palabras mayores. Allí el equipo vuela porque su afición lo lleva en volandas. A Málaga se viene sabiendo que en el campo no juegan once. En La Rosaleda juega también la grada.
Pero eso será el miércoles. Hoy tocan los primeros noventa minutos. El primer paso de los cuatro que separan al Málaga CF del sueño de volver a ser equipo de Primera División.
Este domingo las horas pasan lentas. Los minutos avanzan despacio. Los nervios no se van. Y solo hay una pregunta en el aire: ¿qué hacemos para que lleguen ya las nueve de la noche?
Hoy juega el Málaga. Lo demás importa poco.
¡Vamos, Málaga!
