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Ser capitán es una profesión de 'riesgo' en Orriols

La planificación de la temporada 26/27 ya está en marcha en las oficinas del Levante. La salvación, por mucho que suponga una bombona de oxígeno en las profundidades del coliseo de Orriols, hace que el nivel de movimientos no disminuya y que la cantidad de operaciones sea elevada: fichajes, renovaciones y salidas. Ya sea por rendimiento o por ausencia de protagonismo, la puerta del Ciutat está abierta para algunos jugadores, pero la tendencia, durante las últimas temporadas, hace que el brazalete de capitán, que tanto representa en el levantinismo, no sea sinónimo de continuidad en el Levante.

Finalizada la campaña 25/26, donde el conjunto de Luís Castro consiguió una permanencia histórica en Primera al sumar 32 puntos en 21 partidos, de los 4 capitanes solo tienen garantizado seguir en el club Roger Brugué. Sin Morales después de despedirse como granota tras un total de 10 temporadas con su estancia en el Villarreal entre medias, Pablo Martínez sigue sin recibir oferta de renovación y el futuro de Elgezabal es incierto. Pese a tener contrato hasta 2027, su situación está en el aire después de una temporada marcada por las lesiones.

Sin embargo, desde que el Levante descendió a Segunda División en 2022, ha tenido variedad de nombres entre los encargados de llevar el brazalete de capitán. De Morales, Roger, Postigo y Coke solo quedó en la categoría de plata el autor del penúltimo ascenso, acompañado de Vicente Iborra, Pepelu y Róber Pier. Pese a ello, el no ascenso impidió la continuidad del ‘10’, provocó la salida del centrocampista de Denia al Valencia e hizo al central gallego tomar la decisión de abandonar.

En un año difícil de digerir debido a la delicada situación económica, Postigo siguió y Rúben Vezo, Álex Muñoz, Pablo Martínez y Joan Femenías, pero, después de no entrar ni en playoff, se fueron todos menos un Pablo que lleva tres capitanías a sus espaldas. La temporada pasada estuvo junto a Andrés Fernández, Morales e Iborra, pero el guardameta se marchó al Almería y el eterno ‘10’ colgó las botas. Solo Morales y Pablo Martínez siguieron, mientras Brugué y Elgezabal cogieron el testigo. Un año después, la historia se repite y la inestabilidad se palpa: Morales se marcha, Pablo está más cerca que nunca de abandonar Orriols y la situación de Elgezabal se estudiará.

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