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El Antequera, el primer lobo 'desconocido' con piel de cordero en el camino del Real Zaragoza

La nueva realidad del Real Zaragoza implica conocer nuevos rivales, la mayoría de ellos desconocidos pero a los que el club y la afición blanquilla se van a tener que acostumbrar. Es la nueva vida tras el descenso. Un baño de crudeza en toda regla. El Nástic de Tarragona, primer escollo, ha sido adversario en Segunda en algunas temporadas pasadas y un clásico de pretemporada, pero el Antequera es otra historia. Un equipo del que a mucho zaragocista promedio, acostumbrado a ver fútbol profesional, no le sonará ni un jugador se presentará en el Ibercaja Estadio como un lobo con piel de cordero. Así que orejas tiesas.

El Antequera es el clásico equipo que, por nombre, se podría pensar que es un claro candidato al descenso, pero no. Es un conjunto asentado en la categoría de bronce, lleno de juventud, con un estilo de juego muy definido y que el curso pasado se quedó a cuatro puntos de disputar el playoff de ascenso.

Y los avisos a navegantes no son pocos. El primero, que el año pasado el Antequera venció los dos partidos en casa de los equipos del grupo que ascendieron. Superaron 0-1 al Sabadell en la penúltima jornada, cuando el conjunto arlequinado se jugaba el ascenso directo, y meses antes se impuso 1-3 al Eldense.

Y el segundo, no solo su victoria contra el Ibiza por 3-2 (un aspirante al ascenso sobre el papel) en casa, en El Maulí, sino por la naturaleza de sus goles. Los tres tantos llegaron explotando las costuras que mostró el Real Zaragoza en Tarragona. El primer tanto llegó en un contragolpe, como el segundo gol recibido en el Nou Estadi Costa Daurada y, los otros dos, a balón parado, uno en falta lateral y el otro en un córner, como el de Bakis. Esa cicatriz que cada año sigue siendo la kryptonita del conjunto blanquillo y que parece que jamás tenga solución.

Y si la plantilla del Real Zaragoza es joven, la del Antequera no se queda atrás ya que solo tres futbolistas tienen o superar los 30 años. Uno de ellos, uno de los pocos que le podrán sonar al zaragocista promedio, Agüero, ex del Tarazona. El otro, Raúl Alarcón, que estuvo cedido el pasado curso en el Barbastro por parte de la SD Huesca.

Ahora bien, aunque ahora es un equipo con pocas caras familiares, en los últimos años ha contado con ilustres del fútbol y jugadores de relumbrón. Por ejemplo, el meta Carlos Kameni terminó su carrera ahí, Jonathan Biabiany, ex del Inter de Milán, salió este verano y otros futbolistas con pasado en Primera como Raúl Albentosa o Antonio Luna también vistieron la camiseta del Antequera.

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