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Los cuartos de Champions evocan uno de los grandes escándalos del Madrid en Mestalla

La ida de los cuartos de final de la UEFA Champions League en el Camp Nou entre el Barcelona y el Atlético continúa condicionada por la polémica arbitral, más allá del triunfo de los rojiblancos por cero goles a dos. Mientras los atléticos alegan que Marc Pubill asume el saque que le cede el portero, Juan Musso; los barcelonistas indican que el meta argentino ya había puesto el balón en juego y el defensa comete penalto al tocarlo con la mano antes de sacar desde la línea del área pequeña.

Sea como sea, lo cierto es que, en Barcelona, el personal está muy enfadado con el arbitraje del rumano Istvan Kovacs. El Atlético de Madrid se impuso por 0-2 al Barça asaltando el Camp Nou en una jornada marcada también por las decisiones polémicas del árbitro. Una de las más controvertidas fue esa misma, y vino cuando Marc Pubill tocó el balón con la mano para sacar de portería después de que Musso se lo enviase para que sacara el defensa en la línea del área pequeña.

Los barcelonistas reclamaron penalti en una acción que evoca al Valencia - Real Madrid de 2006 en Mestalla. Sergio Ramos cogió la pelota con las manos después de un lance entre David Villa y Mejía. Mejuto González, colegiado de aquel partido, no señaló ni falta al asturiano ni el clamoroso penalti con el partido claramente en juego del central madridista. Ramos interpretó que el árbitro señaló la falta, pero el silbato no sonó. Indignante de verdad.

¿Qué dice la norma?

Hoy, el Barcelona se acoge a la literalidad de la norma para clamar contra el árbitro por el penalti no señalado señalando que el saque de meta ya estaba ejecutado en el momento en que el portero golpeó la pelota y esta empezó a moverse hacia Pubill. La realidad es que la diferencia con lo sucedido en Mestalla hace una década radica en que entonces el partido se encontraba claramente en juego con el 'Guaje' intentando zafarse del defensor madridista en la banda derecha del ataque.

El Barcelona, actualmente, alude a la regla 16 de la IFAB. El balón "estará en juego cuando haya sido golpeado con el pie y esté claramente en movimiento". Si Musso toca el balón con el pie y lo pone en movimiento, Pubill ya no estaría recolocando un saque pendiente, entrando en juego la regla 12: "tocar deliberadamente el balón con la mano o el brazo es una infracción sancionable con libre directo y, si ocurre dentro del área propia, con tiro penal".

La polémica seguirá servida hasta el choque de vuelta en el Metropolitano el próximo martes 14 de abril a las nueve de la noche. El Barça tendrá la opción de darle la vuelta con 90 minutos de juego. El 11 de marzo de 2006, el Valencia - Real Madrid de Liga acabó con empate sin goles... y sin la oportunidad de que los de Quique Sánchez Flores se llevasen los tres puntos haciendo uso del clamoroso penalti de Ramos que Mejuto decidió no decretar.

Fuente original: www.sport.es →