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José Manuel Fernández, exjugador del Córdoba y Real Zaragoza: "Tuve una sintonía muy grande con Ranko Popovic, me trató genial"

En la historia reciente del Córdoba CF, pocos jugadores cordobeses han disputado más partidos con la camiseta blanquiverde que José Manuel Fernández (Córdoba, 1989). El lateral ha disputado 145 partidos en el club de su tierra, siendo capitán y pieza clave en varias de las temporadas en las que ha participado. Además, el cordobés también tuvo trayectoria profesional en clubes históricos del nivel del Real Oviedo, Hércules o Real Zaragoza. Precisamente a estos últimos se enfrentarán los de Iván Ania este próximo sábado a partir de las 21.00 horas. Dos equipos que el ex jugador recuerda con cariño y de los que hoy repasa su actualidad y su paso por ambos conjuntos.

-Córdoba CF, Real Zaragoza, Real Oviedo, vuelve al Córdoba, después se va a Chipre, al Larnaca y después finaliza su etapa profesional en el Hércules. Una trayectoria envidiable.

-La verdad es que sí, puedo contar mil historias, sobre todo de mi paso por un equipo histórico y, para mí, uno de los más grandes de España, como ha sido el Córdoba CF, el que me vio crecer. Luego tuve la suerte de poder jugar en Primera División con el Zaragoza, un club histórico. Y luego tuve también la suerte de poder vivir el ambiente y el calor del Carlos Tartiere, en un equipo también muy histórico, que, gracias a Dios, está viviendo una situación ahora privilegiada porque jugar en Primera, aunque dentro de lo que es la categoría, pues las cosas están difíciles, pero es el sueño que tenían desde hace mucho tiempo y lo han podido lograr.

-¿Qué es de José Manuel Fernández ahora?

-Ahora estamos inmersos en un proyecto mi mujer y yo. Hemos lanzado hace poquito una marca de ropa, Seventeen, en la que lleva trabajando ella mucho tiempo con la ilusión de poder rememorar ese número que siempre he llevado en todos mis equipos. Aparte de eso, tengo mi escuela en el Club Deportivo Apademar con mi nombre y ahí paso la gran parte de mi tiempo, además con mi hijo, que también le gusta el fútbol y, bueno, disfrutando ahora de la familia.

-Comenzando su etapa profesional, ¿cómo vivió un cordobés, de la cantera del Córdoba CF, debutar con el primer equipo?

-Es un sueño cumplido. Los canteranos que hemos jugado en el Córdoba CF soñamos con poder vestir la camiseta del primer equipo. Yo he tenido esa suerte, como también la han tenido Fuentes, Javi Hervás, Fede Vico, etc. Es lo más grande que le puede pasar a un futbolista.

-Incluso llegó a ser capitán, ¿cierto?

-Sí, tuve la suerte de ser capitán. Es un orgullo. Si llevar la camiseta, el escudo y los colores de tu tierra lo es, ponerte el brazalete de capitán es muchísimo más. Al final es una responsabilidad extra, ya que representa a una ciudad y a una afición que se merece todo lo mejor.

-Dos temporadas y media en el primer equipo hasta que se marcha a Zaragoza, con una previa llamada en verano, ¿no?

-Sí, hubo rumores de que había varios equipos, entre ellos Zaragoza, que me querían, porque hicimos una gran campaña con Paco Jémez que , para mí y creo que para todos los cordobesistas, ha quedado marcada en la historia. Yo creo que ha sido uno de los años más bonitos que ha tenido el Córdoba durante muchísimo tiempo; por juego, por sintonía del equipo y afición, yo creo que se englobó todo. Fue un año excepcional. Y, como bien decíamos, ese año salieron muchas ofertas y entre ellas fue Zaragoza. Es verdad que luego en el mercado de invierno fue todo muy rápido, es más, puedo contar que al principio tan solo íbamos para una cesión de seis meses, más un año opcional, pero en el trayecto de Córdoba a Zaragoza, pues se decidió que pagaban mi cláusula para firmar allí durante muchas temporadas.

-El entrenador ese curso era Manolo Jiménez. Entrenador con gran trayectoria, un club histórico y debut en la Primera División. ¿Cómo vive el cambio?

-Lo llevé bien. La Primera División al final impone, porque juegas en la mejor liga del mundo contra los mejores jugadores del mundo y es algo que tienes que saber llevar. Yo me pude adaptar bien y tanto Manolo como todos mis compañeros y el Real Zaragoza, me pusieron las cosas muy fáciles para sentirme como en casa.

-¿Sigue manteniendo contactos en Zaragoza?

-Sí, por supuesto. Además, he hecho muy buenos amigos allí, muy buenos compañeros y tengo la suerte de poder ir todos los años, porque organizan todos los años un partido benéfico contra el cáncer infantil y yo pues tengo la suerte de estar invitado a ese partido tan especial que para mí es reencontrarme con todos mis amigos, mis compañeros y demás. Algo que me hace muchísimo ilusión.

-¿Qué se lleva de Zaragoza después de dos temporadas y media?

-Me llevo muchas vivencias, todas positivas. Aún viviendo el descenso que tuvimos de Primera División, para mí fueron todas cosas positivas, la verdad. Poder debutar en Primera en un club como es Real Zaragoza, después de ese descenso tuvimos una temporada no muy buena, pero la siguiente, disfrutamos mucho. Otra vez enganchamos a ese equipo, nos quedamos a las puertas en Gran Canaria, donde tuvimos la mala suerte de no poder ascender. Me llevo muchísimos recuerdos buenos de Zaragoza y todo lo que pueda hablar del club va a ser siempre positivo, como para esa afición que tanto cariño me han dado y que siguen demostrándomelo cada vez que voy.

-¿Qué entrenador se lleva de su etapa allí?

-Ranko Popovic me sorprendió, porque no era alguien conocido y, pese a ser serbio, que parece que todo es más frío, a mí me trató genial. Tuve una sintonía muy grande desde el primer momento con él y te puedo decir que él ha sido uno con los que más he disfrutado en Zaragoza. Por supuesto, el agradecimiento a Manolo Jiménez siempre va a estar por darme la oportunidad, Víctor Fernández también. Yo no he tenido la suerte, de que me hubiera entrenado, pero sé con certeza de que es un fenómeno y siempre da todo por el club. Me hubiera gustado haber coincidido con él.

-¿Sigue ahora mismo la actualidad del club?

-Sí, sigo la actualidad y sé que están pasando un proceso difícil, muy difícil. Me consta que están en una situación muy complicada, aún teniendo ahora los últimos resultados encadenando varias victorias. Al final las expectativas del club ni mucho menos son las actuales. Pero es lo que siempre dije, esto es la Segunda División y es así, ningún equipo por un escudo va a quedar campeón, ni ningún equipo por su escudo va a descender, esto es lo bonito y lo atractivo de la categoría.

-¿Qué cree que se encontrará el Córdoba este sábado?

-Yo espero un equipo correoso. La garra del león siempre está. Ahora tengo el corazón dividido, porque si no te engañaría, es verdad que el Córdoba CF ahora mismo está pasando una situación también complicada, pero bueno, yo espero un partido muy disputado, donde el Zaragoza va a poner las cosas muy difíciles, y el Córdoba va a intentar hacer su partido para conseguir esa tranquilidad que semanas atrás nos está matando.

-Este encuentro tendrá la particularidad de ser parte de la 'jornada retro', si tuviese que elegir una camiseta de cada equipo, ¿cuál sería?

-Tuve la suerte de vivir y de rememorar la camiseta de la recopa del Real Zaragoza, que tuve la suerte de portar en un partido contra el Albacete, además pude marcar un gol y para mí esa es una de las más bonitas. Y, ¿del Córdoba qué te puedo decir? Tengo muchísimas, desde cuando vestía Umbro, luego la marca CCF. Pero para mí la camiseta más bonita fue la que me regalaron en mi comunión, la Umbro con los cuellos del Córdoba que vestíamos todavía con la publicidad de Cajasur. Para mí es muy bonito por todo lo que conlleva detrás.

-Para concluir, ¿con qué compañero se queda de su etapa como futbolista?

-He tenido compañeros de todo tipo, muy vinagres, como se suele decir, y muy bonachones. Si me tengo que quedar con uno, sería con el Pajarillo López Silva. Para mí, aparte de futbolísticamente, que ya sabemos cómo ha sido siempre, en el vestuario siempre tiene una sonrisa, y eso era muy peculiar en él. Aunque estuviéramos en una situación complicada, él te hacía ver que se podía salir de ello. Luego te puedo hablar de Pedro Sánchez, que es íntimo amigo mío, que para mí es más que un amigo, es un hermano. Sigo teniendo contacto con él, mi familia se lleva muy bien con la suya. El poco tiempo que coincidí aquí en Córdoba con él, me demostró que tanto en las buenas como malas, va a estar ahí por y para el equipo, y esas son las vivencias que tienes que llevar al equipo cuando, sobre todo, las circunstancias son malas. Al final, el fútbol, aunque parezca muy bonito y que los futbolistas solamente vivimos cosas buenas, es todo lo contrario, hay más cosas malas que buenas. Es por eso que tienes que saber rodearte de buenos compañeros y, sobre todo, buenas personas, y mirar el bien común.

Fuente original: www.sport.es →